Uno de los pedidos más claros que hizo el hincha de River de cara al 2026 tenía que ver con realizar la famosa “limpieza”. El año pasado ha sido tan malo que varios de los componentes del plantel demostraron que no podían seguir siendo parte del proyecto de Marcelo Gallardo. Incluidas personas muy queridas como, entre otras, Ignacio Nacho Fernández.
El volante, que tantas satisfacciones le dio a River durante su primer ciclo, protagonizó un regreso que estuvo lejos de cumplir con las expectativas. Ya cuando lo hizo de la mano de Martín Demichelis muchos lo miraron de reojo y al reencontrarse con el Muñeco su nivel tampoco levantó. En ese sentido es que poco sorprendió que el contrato finalizado en diciembre no tuviera renovación decidiendo volver a Gimnasia.
El fixture quiso que solo dos meses después Nacho Fernández retornara al Estadio Monumental. Independientemente de que la última imagen en Núñez fue opaca, eso queda de lado a la hora de reconocer todo lo que se brindó por la camiseta cuando la defendió. Por ello es que desde River lo esperan con los brazos abiertos.
Desde días antes del cotejo ya se sabe que Nacho Fernández será homenajeado. Antes del inicio le entregarán una plaqueta mientras todas las personas rompan sus manos aplaudiéndolo como merece que lo hagan. Una etapa que termina, no es una etapa olvidada.
El paso de Nacho por River
Nacho se transformó en fichaje de River por pedido expreso de Marcelo Gallardo en 2016, posterior al Mundial de Clubes. Llegaba con la idea de ser ese volante con llegada que aumente el arsenal ofensivo de un equipo que tenía la orden de ser voraz. A lo largo de las dos etapas jugó 315 partidos.
En total ganó 10 títulos, entre los que se destaca la Copa Libertadores 2018 y las Recopa de 2016 y 2019. Pese a no ser un especialista frente al arcó marcó una importante suma de 42 goles (el que le hizo a Boca en las semis de la Libertadores, el más trascendente) con 53 asistencias.


