A partir de la salida de Miguel Borja, la dirigencia de River buscó numerosas opciones para reforzar la delantera del equipo de Marcelo Gallardo. Sus avances más importantes tuvieron lugar por Tadeo Allende y Luciano Gondou, aunque también aparecieron en carpeta los nombres de viejos conocidos, como Lucas Beltrán, quien no atravesaba su mejor momento en Europa.
Salió del país hace un tiempo, después de aceptar la propuesta de Fiorentina y dejarle unos cuantos millones de euros a las arcas de River. Sin embargo, le costó adaptarse en el fútbol de Europa, al punto de que quedó relegado en la consideración del técnico y debió considerar nuevos destinos para intentar recuperar protagonismo.
De esta manera, puso en marcha un nuevo desafío como futbolista de Valencia, donde las cosas tampoco se le dieron durante sus primeros tramos. Según Hernán Castillo, esta situación no pasó desapercibida en River durante el cierre de 2025, debido a que Stefano Di Carlo se movió en silencio e hizo sonar el teléfono del entorno del delantero.
“El 20 de diciembre de 2025, hace un mes, River llamó a Lucas Beltrán y a sus representantes. Le dijeron que no, que quería jugar en Valencia. Comentaron que no le fue bien en los primeros meses y quería aprovechar lo que le quedaba de préstamo para afianzarse. Lo fue a buscar, pero no está para volver“, comentó el periodista hace unos días.
La decisión de River
En esta línea, Hernán Castillo aseguró que, a pesar de que River encontraría una extensión en el mercado de pases para seguir incorporando, no centrará sus esfuerzos en el arribo de un nuevo delantero. Es probable que el Millo avance por un marcador central o un extremo, después de que las novelas por Jhohan Romaña y Maher Carrizo alcancen un punto de no retorno.


