A lo largo del mercado de pases, Marcelo Gallardo permitió una gran cantidad de cambios en el plantel de River. No solo para marcarles la puerta de salida a los jugadores que se quedaron sin chances, sino también para encontrar nuevas alternativas en las zonas más sensibles de su equipo. Así, quedó bajo los flashes un futbolista que se despidió de Vélez y asoma como una carta importante para 2026.
Todo comenzó a ganar fuerza hace unos meses, cuando los altos cargos del Fortín preparaban distintas decisiones en el mercado de pases. Consideraban hacer sonar nuevamente el teléfono de River, debido a que Guillermo Barros Schelotto buscaba seguir contando con un mediocampista que le brindó numerosas soluciones, pero que su pase no pertenecía a Vélez.
Se trataba de Tomás Galván, quien hizo méritos suficientes para continuar en Liniers. Sin embargo, sus buenas actuaciones permitieron que cambie de destino, debido a que Marcelo Gallardo dio luz verde y ordenó su regreso. A partir de ese momento, comenzó a pelear por un lugar en River, donde ya jugó unos cuantos minutos en los amistosos de pretemporada.
En este contexto, se refirió a sus posibilidades y expresó su alegría por disfrutar de una segunda chance con la camiseta del Millonario. “Estoy muy contento por volver al club y sumar minutos. Lo tomo como una nueva oportunidad. Estuve cuatro años afuera del club. Me sirvieron como experiencia para sumar minutos. Marcelo me pide que rompa líneas y me asocie con los volantes”, comentó.
El refuerzo inesperado que cerró River
Considerando las negativas por Claudio Echeverri, Gianluca Prestianni y Maher Carrizo, Gallardo no se anduvo con vueltas y marcó a Tomás Galván como su volante ofensivo elegido durante el mercado de pases. Ahora, buscará hacerle un hueco importante en su plantel, con la intención de que termine de afianzarse e incline la balanza a favor en los metros finales.



