River le puso punto final a su pretemporada con el amistoso frente a Peñarol y, a solo una semana del debut oficial, Marcelo Gallardo ya comenzó a sacar conclusiones. Con el estreno ante Barracas Central cada vez más cerca, el Muñeco empieza a definir qué tiene y qué le falta a este equipo que busca reencontrarse con su mejor versión.
Durante la preparación, el Millonario disputó dos amistosos, frente a Millonarios y Peñarol, que sirvieron como primer termómetro del trabajo realizado en las últimas semanas. En ambos encuentros, River mostró un patrón similar, arranques prometedores, con buenos primeros minutos, pasajes de juego asociado, circulación de pelota y presión en campo rival. En esos tramos, el equipo dio señales positivas y mostró una idea clara de lo que quiere el DT.
Buen juego sin profundidad y las viejas falencias que reaparecen
Sin embargo, con el correr de los minutos, el rendimiento fue de más a menos. River empezó a ceder protagonismo, perdió intensidad y volvió a evidenciar varias de las falencias que lo marcaron durante 2025. Lo más alarmante fue que, pese a los momentos de buen trato de balón y control del juego, el equipo siguió mostrando serias dificultades para llegar con peligro al arco contrario.
La falta de profundidad y de situaciones claras volvió a ser una constante. El circuito ofensivo se repitió, pero sin sorpresa ni contundencia, y el gol, una vez más, brilló por su ausencia. Paradójicamente, la mejor versión de River apareció con los ingresos desde el banco. Con Lencina y Galván, el equipo ganó peso en ataque y mayor capacidad de generación de situaciones. Por las bandas, Ian Subiabre volvió a mostrarse desequilibrante, aportando velocidad y uno contra uno, ratificando su gran pretemporada.
Aun asÃ, falta lo más importante, el gol. El Muñeco sigue sin recibir respuestas claras de los delanteros, una situación que enciende las alarmas a pocos dÃas del debut. River dejó sensaciones encontradas en la pretemporada, momentos de buen juego, señales individuales positivas, pero una deuda grande en el área rival.
Por otra parte, a modo individual, se pueden destacar los nombres de Santiago Beltrán, que casi a las apuradas tuvo que hacerse cargo del Arco de River y lo hizo de gran manera, AnÃbal Moreno, que tuvo una muy buena carta de presentación con la camiseta del Más Grande, y tambien Fausto Vera, que llegó para adueñarse del juego del club de Núñez en la mitad de cancha.



