Mientras el plantel de River encara el tramo final de su pretemporada antes del amistoso del sábado frente a Peñarol, una noticia sacude el mercado de pases en Núñez. Esequiel Barco, quien protagonizó una transferencia histórica al Spartak de Moscú a mediados de 2024, ha manifestado nuevamente su firme intención de regresar a la institución. Tras una venta que dejó 16 millones de dólares en las arcas del club, el futbolista busca una salida de Rusia para ponerse nuevamente bajo las órdenes de Marcelo Gallardo.
A diferencia de lo ocurrido hace seis meses, cuando la dirigencia y el cuerpo técnico declinaron una propuesta similar, el contexto actual favorece la vuelta del ex Independiente. La falta de variantes ofensivas tras las negociaciones frustradas por Claudio Echeverri, Gianluca Prestianni y Santino Andino ha obligado al “Millonario” a replantear sus prioridades. Barco aparece ahora como la solución inmediata para aportar la velocidad y gambeta que el equipo necesita en el frente de ataque.
Pese a su deseo de emigrar, el nivel deportivo del atacante en Europa ha sido sobresaliente. Según informó Germán García Grova en TyC Sports: “Barco se ofreció para volver hace seis meses por una situación personal, no pudo volver, se quedó en Rusia y la rompió toda”. Esta vigencia futbolística hace que su salida del Spartak no sea sencilla desde lo económico, aunque la presión que pueda ejercer el propio jugador para retornar a Argentina será un factor determinante en las tratativas.
¿Gallardo aprueba el regreso de Barco a River?
Aunque la voluntad del volante creativo es clara, la ingeniería financiera para concretar el traspaso representa un desafío para la comisión directiva. El club moscovita realizó una inversión importante por su ficha y no aceptará desprenderse de su figura con facilidad. Sin embargo, en las oficinas del Monumental consideran que el retorno de un jugador ya adaptado al “Mundo River” minimizaría los riesgos de cara a un 2026 con un calendario sumamente exigente.
De concretarse la operación, Gallardo recuperaría a un futbolista capaz de romper líneas y generar desequilibrio en el último tercio del campo. Ante la caída de las opciones juveniles, la experiencia de Barco brindaría la jerarquía necesaria para afrontar la competencia internacional. Las próximas horas serán clave para determinar si el esfuerzo económico de River es suficiente para destrabar su salida de Moscú y concretar lo que sería uno de los regresos más significativos del mercado.



