Tanto River como Boca pasaron por un 2025 muy flojo desde lo estrictamente futbolístico. La temporada pasada marcó un ciclo de fracasos para ambos. Sin embargo, el termómetro del hincha marcó una clara diferencia al momento de hacer el balance del año en el final. Pese a resultados puntuales, lo cierto es que el brindis de Año Nuevo dejó sensaciones opuestas en cada vereda, con la historia, el contexto y la forma de reaccionar jugando un papel clave.
El equipo azul y amarillo pasó por una temporada muy irregular, con el hincha perdiendo la paciencia por momentos y llegando hasta los insultos que bajaban desde todos los rincones de La Bombonera. Pero pese a esto, en los últimos meses encontraron motivos para volver a ilusionarse, con la victoria en el Superclásico en condición de local y la clasificación a la Copa Libertadores 2026 como puntos de apoyo que le permiten sentir que respondieron cuando más lo necesitaban.
Algo muy distinto ocurrió en River, con un clima hostil por la falta de títulos y por haberse quedado afuera de la Copa a manos del eterno rival. Todo esto profundizó una sensación de desgaste que ya venía acumulándose y deja a los fanáticos con un sabor amargo que al día de hoy pesa. En redes sociales, la gente cerró el calendario con debates que mostraron más frustración que expectativas para la temporada que está por comenzar.
Ahí es donde también juega la historia. El equipo de Marcelo Gallardo sintió con más fuerza el bajón futbolístico y no pudo cumplir con los objetivos a los que estaba acostumbrado en su era más reciente.
River y el termómetro del hincha ardiendo de cara al 2026
El debate entre los hinchas mostró una clara tendencia a favor del clásico rival. Boca terminó mejor parado el 2025 y comenzará el 2026 mirando hacia adelante. Mientras tanto, River deberá reconstruir no solo lo futbolístico, sino también su relato de los últimos años.


