El rumor venía creciendo desde hacía algunos días, pero en la tarde de este sábado se terminó confirmando lo que muchos en Porto Alegre intuían: Ramón Díaz y su hijo Emiliano fueron despedidos de su cargo como directores técnicos del Inter de Porto Alegre, poniendo punto final a un ciclo tan intenso como efímero en uno de los clubes más importantes de Brasil.
La campaña del Inter bajo el mando de los Díaz venía marcada por altibajos que generaron impaciencia en un contexto donde los resultados son la moneda excluyente. El equipo no logró consolidar una idea de juego estable, y las irregularidades terminaron pesando más que los momentos positivos. En las últimas fechas, la falta de respuestas futbolísticas, sumada a un clima interno que empezaba a mostrar signos de desgaste, fueron factores decisivos para precipitar la decisión dirigencial.
Según trascendió desde el entorno del club, la directiva del Colorado entendió que era necesario un cambio de rumbo inmediato para intentar recomponer el rendimiento del equipo antes de entrar en una fase determinante de la temporada. Si bien siempre hubo respeto por la trayectoria y el compromiso de Ramón, la realidad deportiva terminó siendo implacable. La derrota más reciente —señalada como un golpe duro en lo anímico— aceleró un desenlace que parecía inevitable.
La salida de Ramón y Emiliano abre ahora un escenario cargado de interrogantes. ¿Quién tomará las riendas del equipo? ¿Apostará Inter por un técnico local o buscará otro nombre extranjero que sacuda la estructura? Por el momento, se espera que un entrenador interino asuma de manera provisoria mientras la dirigencia avanza con las negociaciones para encontrar al sucesor.

¿Cómo se encuentra el Inter actualmente?
Hasta el momento, y con solo dos fechas por disputarse, el elenco brasileño se encuentra decimo séptimo en la tabla de posiciones con 41 unidades, mismos puntos que Santos, pero el conjunto de Neymar se estaría salvando por la diferencia de gol.
Buscando la permanencia, el elenco de Porto Alegre se enfrentará al Sao Paulo en condición de visitante, y a Bragantino de local.


